Shakuhachi, la flauta japonesa

La flauta shakuhachi es un instrumento musical muy presente en la música tradicional de Japón. Sus orígenes se remontan al periodo Nara (710-794), cuando este instrumento fue importado de China a Japón por los monjes budistas. Cuando escuchamos el sonido del shakuhachi, rápidamente lo podemos asociar a Japón por los estados de calma y concentración que trasmite. Es un instrumento de meditación por excelencia, muy arraigado a la religión.

 

Flauta shakuhachi – Foto de: Roger Walch
 
Al principio el shakuhachi se comenzó a usar en el Gagaku, la música cortesana de Japón. Pero más tarde, este instrumento pasó a ser adoptado también por los monjes mendigantes de la secta Fuke, que lo utilizaban para llevar a cabo sus meditaciones sonoras conocidas como Suizen. Se cree que estos monjes terminaron de desarrolar al shakuhachi que conocemos hoy.


Como ya te habrás dado cuenta, el sonido del shakuhachi expone unas importantes atmósferas de calma e introspección tan características de la música oriental. Es un instrumento que fue evolucionando con el paso del tiempo de la mano del budismo zen, y hoy forma parte de los instrumentos sagrados de Japón.


¿Que te parece este instrumento? ¿Lo has escuchado antes?

Lee también: Shamisen, un instrumento clásico de Japón

4 comentarios


  1. Hola esteban, gracias por pasarte! 😉 No tengo mucha información sobre como fabricarlas por uno mismo, pero si llegara a saber algo lo agrego aquí mismo. Saludos!

    Responder

  2. El sonido que produce me arrastra hacia la serenidad. Hace meses que quiero comprar uno y son caros. Estoy buscando mayor información para hacerlo yo mismo, es algo muy personal. Si alguien pudiera pasarme mayor info, gracias ! Es un retorno , es vida, vibracion , es ZEN ! Sls !

    Responder

  3. Mi opinión es que hoy día la práctica del shakuhachi se ha plastificado, esta lleno de métricas, reglas y pierde su esencia, se ha contaminado de erudición, para mi no es un instrumento de perfección…es un instrumento de manifestación espiritual…

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *